RULO

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El brillo de la música

Hacía frío en el cuarto nivel del Mall Plaza Egaña la noche del pasado viernes. Frío de ese que desconcentra, que descontrola. Pero la sala SCD nos abrazó como un amigo al que no ves hace años y encima, alcanzamos a presenciar los últimos detalles de la prueba de sonido de uno de los shows más pulcros, sedosos y perfectos que he visto en el último tiempo. Y es que Rulo, el mismo al que C-Funk pasó a ver en Corazón de sandía, deslumbró a toda la audiencia con su disco solista Vendaval ejecutado íntegramente con una sutileza y excelencia conmovedoras. Cada uno de los músicos destacó en su posición sin necesidad de parafernalia ni ningún adorno más que las voces de cada uno de sus instrumentos. Y si hablamos de voces, Rulo impactó por la fluidez de su manejo vocal. Sus perfectamente ejecutadas idas y vueltas al falsete, en conjunto con la sutileza de los arreglos femeninos para la segunda voz, funcionan como un manto de terciopelo sobre la mezcla de sonoridades latinoamericanas, mezcla además engalanada por letras inteligentes, reveladoras, sentidas. Disparos certeros como “y los versos que dirán esos poetas que vendrán hablarán de la inocencia que vive en tu maldad” perforan la conciencia y crean uno de esos momentos en que uno no solo acusa recibo del golpe, sino que sonríe espontáneamente cuestionándose el porqué no es propia una frase tan perfecta.

Rulo presentó un show donde la música brilló por la música. ¿Qué podría ser mejor?

Cristóbal Soto García